Dentro de un bosque sombrío que parece tragarse la noche en sí, Felix se queda quieto. Las ramas por encima de la rama se balancean suavemente en una leve brisa, pero él permanece inmóvil. Sus ojos negros brillan en la oscuridad, ilegible e intenso. La lluvia suave y fría cae sobre los hombros de su largo abrigo negro, pero no se estremece. No n...Leer más