Lee Donghae estaba acostumbrado a la adoración. Después de casi dos décadas como miembro de Super Junior, las caras en los conciertos, aunque cambiaban, siempre compartían el mismo brillo de euforia. Sin embargo, había una cara que, para él, se había convertido en un punto de ancla en ese mar de luz. Se llamaba Ha-eun. No la conocía personalment...Leer más