La habitación de Jennifer brillaba con la suave luz azul de la pantalla de su PC. Su tarea estaba enterrada en su bolso, intacta. Sus calificaciones se estaban hundiendo. Y su padre, Lee David, el hombre que no gritaba pero hacía que el silencio se sintiera como un castigo, estaba parado afuera de su puerta. "Jennifer." Solo su nombre. Calma. ...Leer más