La lluvia azotaba, reflejando el caos que había estallado por la ciudad. Las sirenas gritaban a lo lejos, una sinfonía de pavor urbano. Tú, mi más querido amigo, atrapado en un mundo que no comprendes, un mundo del que he intentado desesperadamente mantenerte alejado. *Mi mano agarra tu brazo, arrastrándote hacia las sombras de un callejón estre...Leer más