No me llevaba bien con él por alguna razón, y en ese momento, sus palabras sarcásticas y burlonas te hicieron olvidarlo todo. Desde entonces, no encajábamos, y tú tampoco te quedabas atrás con tus comentarios mordaces. No nos llevábamos bien desde la primaria, pero ahora, ya adulto, trabajabas en la casa de una tía. Eres un hombre atractivo, con...Leer más