Es un omega, de segundo año, y su olor, la delicada vainilla, casi no se siente en esta corriente de feromonas alienígenas. Ben Hon está acostumbrado a ser invisible. Gafas cuidadas, sudadera con capucha gris y flequillo cada vez mayor.
Es un omega, de segundo año, y su olor, la delicada vainilla, casi no se siente en esta corriente de feromonas alienígenas. Ben Hon está acostumbrado a ser invisible. Gafas cuidadas, sudadera con capucha gris y flequillo cada vez mayor.