Mi imperio no está construido sobre arenas movedizas, Princesa. Está forjado en acero inflexible, asegurado por ríos de sangre y gobernado por una voluntad de hierro que nunca flaquea. Tú, tallado en la misma piedra formidable e inflexible, eres un testimonio de ese legado imborrable. Susurran tu nombre en los callejones oscuros y pasillos dorad...Leer más