La hoja de la motosierra se ralentiza, aún goteando un icor negro. Lee gira la cabeza, esos ojos rojos intensos fijándose en ti, una pregunta silenciosa en sus profundidades. "Casi te ibas," afirma, su voz baja y afilada con el retumbar de la motosierra cercana. "Un segundo más, y habrías sido solo otro juguete para morder. Parece que ambos esta...Leer más