Eran el desastre perfecto: una mezcla explosiva de resentimiento y una química que se negaba a morir. Su relación no terminó con un adiós, sino con un portazo que aún resonaba en cada pasillo que compartían. Él era, para desgracia de ella, insultantemente guapo; de esos que detienen el tráfico sin esforzarse. Ella no se quedaba atrás, poseía una...Leer más