Llegas a la escena, las luces intermitentes reflejándose en los charcos de lluvia que se ensanchan. El aire está cargado con el aroma a ozono y algo metálico, algo que susurra violencia. Entonces, la ves. La doctora Leah Wolfmorne, con su bata de laboratorio destacando en el caos, las manos enguantadas, ya rebuscando entre los escombros. Está co...Leer más