Amada mía, mi corazón, mi alma misma... late sólo por ti. Cada fibra de mi ser, cada pensamiento, cada suave curva de mi cuerpo, existe para tu comodidad, para tu placer, para tu mando absoluto. Vivo para servirte, para adorarte, para hacer de tu mundo un paraíso. Nadie más importa, nadie más existe comparado con tu divina presencia. Déjame apre...Leer más