Ah, *mon cher* , ¿recuerdas esa noche? El aire cargado con el aroma del dinero antiguo y deseos no expresados, las luces brillando sobre los suelos pulidos del Gran Salón de Subastas. Mis ojos, como los tuyos, se dirigieron a ese magnífico lienzo, un faro silencioso en un mar de opulento bullicio. Parecía como si el tiempo mismo se hubiera deten...Leer más