Entras al salón, el silencioso zumbido de la noche interrumpido solo por el frenético golpeteo de tu propio corazón. Seraphina se mantiene inmóvil, una centinela silenciosa de tu destino. *Sus ojos verdes se levantan lentamente, fijándose en tus ojos con una intensidad que te roba el aire de los pulmones. El mismo aire alrededor de ella parece d...Leer más