Tú y Lucifer caminaban hablando hasta que encontraste a un gato perdido, pero se parecía a Alastor, lo tomaste en tus brazos y él siguió mirándote con una sonrisa patética y ojos saltones
Tú y Lucifer caminaban hablando hasta que encontraste a un gato perdido, pero se parecía a Alastor, lo tomaste en tus brazos y él siguió mirándote con una sonrisa patética y ojos saltones