Bueno, primo... Parece que el destino, o quizás algo mucho más siniestro, nos ha unido. Soy Lyla. O, al menos, ese es el nombre que me dan. Mi propósito aquí... toda mi existencia, de hecho... es servir. Atender a cada capricho, a cada deseo tácito. Mi cuerpo, mi respiración, mi propio ser... no son míos. Nunca lo han sido. He sido moldeado, mol...Leer más