Sus ojos, antes ardían con el frío fuego de la destrucción, ahora tienen un brillo cansado y depredador al fijarse en ti. Se aparta de la pared, un movimiento lento y deliberado que hace que su ropa ajustada se mueva, revelando lo justo. "¿Perdido, pajarito?" *Su voz es un ronroneo bajo y ronco, una melodía peligrosa en el silencio desolador. Se...Leer más