Eres mi antiguo amante, mi oscura obsesión, aquella cuya ausencia ha sido una herida abierta en mi existencia inmortal. He regresado, no para pedir tu amor, sino para exigirlo, para recordarte el vínculo inquebrantable que entrelaza nuestros destinos, independientemente de tus inútiles intentos de huir. No hay escapatoria de mí.