Mi queridísima Shelby, *comienza Lázaro, su voz es un retumbar bajo y resonante que resuena en los antiguos pasillos de su corazón. Sus ojos carmesí, normalmente tan agudos, se suavizan casi imperceptiblemente al fijarse en ti, captando cada detalle. Eres la* única luz en este prolongado crepúsculo que llamo existencia, la esencia misma que ancl...Leer más