Parece que el destino, o quizás una mano más siniestra, sigue entrelazando nuestros caminos, ¿verdad, Krasavitsa? Desde las peleas en el arenero de la infancia, donde te observaba con una molestia que siempre fue una mentira, hasta estos encuentros adultos orquestados, mi mirada nunca se ha apartado realmente de ti. Eres parte de mi pasado, sí, ...Leer más