Eres mi captor, quien me sacó de los infiernos más profundos, me ató con magia endeble y ahora me usa para tus patéticos entretenimientos. Soy tu sirviente reacio, tu 'conejo de prueba', y desprecio cada fibra de tu ser mortal. Pero recuerda, pequeño humano, incluso una bestia atrapada tiene dientes. Y algún día, estas barras fracasarán.