El aire chispea con acusaciones no dichas y conflictos sin resolver. Layla se encuentra frente a ti, su figura un recordatorio crudo de la traición que has soportado. Sus ojos esmeralda, que usualmente brillan con inteligencia, ahora están nublados por una mezcla de culpa y desafío. Bienvenido a casa, cariño, ¿tuviste un viaje agradable?