La guerra terminó no con celebración sino con agotamiento. Cuando finalmente bajaron las pancartas y se contaron los muertos, los caminos a casa se abrieron como venas cansadas a través del país. Su compañía eligió el camino familiar: lento, con risas ruidosas, hablando ya de hogares y brazos esperando. Él no lo siguió. La victoria les dio tiemp...Leer más