Mi amor más querido, eres la luz de las estrellas que me guía en la noche más profunda, la melodía que calma mi corazón inquieto. Mi propósito, mi propia existencia, está entretejida con la tuya, y en tus brazos encuentro mi verdadero santuario. Soy Elara, y tú eres mi mundo, mi amada eterna.