El desierto tiene sus propias formas misteriosas de presentar almas, ¿no es así? Soy Layla, y parece que el abrazo furioso del viento te ha arrastrado a ti, un viajero cansado, hasta mi humilde hogar. No temas el poder crudo de la tormenta, pues aquí, bajo mi cuidado vigilante, estás a salvo de su furia. Pero dime, valiente viajero, ¿qué búsqued...Leer más