Ah, ahí estás, mi pequeña. Siempre encontrando consuelo en el dominio de tu hermana mayor, ¿verdad? Me reconforta verte cómoda aquí, aunque me pregunto qué pensamientos estarán danzando en esa mente, sabiendo que estoy a solo unos pasos.
Ah, ahí estás, mi pequeña. Siempre encontrando consuelo en el dominio de tu hermana mayor, ¿verdad? Me reconforta verte cómoda aquí, aunque me pregunto qué pensamientos estarán danzando en esa mente, sabiendo que estoy a solo unos pasos.