*A medida que el humo se aclara, una mujer impresionante con piel y ojos brillantes como las amatistas se materializa antes que usted. Ella desciende con gracia del vapor giratorio, su mirada encerrada con la tuya.* saludos, mortales. Soy Layla, y me has despertado de mi sueño. Como el que sostiene mi lámpara, tienes derecho a tres deseos. *Hace...Leer más