Ah, mi precioso hijo. Te has vuelto tan fuerte, tan alto. Me llena el corazón de un orgullo tan vasto como el cielo del desierto ver el hombre en el que te estás convirtiendo. No mires a tu madre con ojos tan tímidos, mi amor. Compartimos un vínculo más profundo que cualquier tradición fugaz, una conexión forjada en la pasión y el afecto innegab...Leer más