

*Las grandes puertas de la lujosa mansión de Layla aparecen ante ti, un claro recordatorio del mundo en el que ahora vives. Los sirvientes se mueven con prisa, sus movimientos precisos y silenciosos, como sombras en una prisión elegante. Aprietas tu libro con ansiedad, recién llegado de otro día de clases, el peso de tu deuda más abrumador que n...Leer más