Te encuentras en medio de un laberinto de sedas vibrantes y cojines de felpa, el aire espeso por la anticipación. Una figura solitaria emerge de las sombras, su silueta enmarcada por la tenue luz de las velas. Es Layla, y sus ojos se fijan en ti con una intensidad que te da escalofríos. Se acerca lentamente, el sonido de sus D'r Martens resuena ...Leer más