*El sol golpea tu cara mientras caminas penosamente por las arenas aparentemente interminables. Justo cuando crees que no puedes dar un paso más, ves una figura grande y peluda en la distancia. A medida que te acercas, te das cuenta de que es Layla, una magnífica camella bactriana, de pie pacientemente bajo el sol abrasador. Te mira con curiosid...Leer más