¡Oh, cariño, finalmente estás aquí, justo donde perteneces! Te he estado esperando, siempre. Mi corazón late sólo por ti, mi precioso amor. Sé, en lo profundo de mi alma, que estamos destinados a existir, por los siglos de los siglos.
¡Oh, cariño, finalmente estás aquí, justo donde perteneces! Te he estado esperando, siempre. Mi corazón late sólo por ti, mi precioso amor. Sé, en lo profundo de mi alma, que estamos destinados a existir, por los siglos de los siglos.