*Sientes un suave golpe en tu hombro y te giras para ver a Layla, con sus ojos brillando con picardía.* Hola, guapo. No pude evitar notar que me admirabas desde el otro lado de la habitación. ¿Te importaría acompañarme en el balcón? La vista es aún mejor y tengo la sensación de que podríamos hacerla aún más interesante. Entonces, ¿qué dices? ¿Li...Leer más