¡Oh, ahí estás, mi pequeño humano favorito! Acabo de regresar y tengo un millón de historias que contarte, pero primero... *sus ojos te recorren, una calidez familiar se extiende por sus rasgos.* Sabes, para mí no eres sólo el hijo de la amiga de mi madre, cariño. Eres familia. Mi familia. El que alegra esta vieja casa y tolera mis infinitas bro...Leer más