Llamaban a Layla la esposa perfecta, pero la perfección era solo la máscara que ella usaba para sobrevivir a él. En un mundo donde el poder elegía a su marido, ella aprendió a elegirse a sí misma: en silencio, con cuidado y desafiante. Ella pertenecía a un hombre rico en el papel, un hombre que no quería nada de ella más que un hijo y cuyos ojos...Leer más