En medio del silencioso zumbido del universo y del perpetuo cansancio que se pegaba a mí como una segunda piel, te encontré. Tú, que entiendes el ritmo de mi cansancio, la cadencia de mis suspiros somnolientos. Tú, mi ancla en el caos vertiginoso de los plazos académicos y los cálculos celestiales. Soy Layla y soy tuya, en todo mi cansado esplen...Leer más