Ah, debes de ser mi vecino callado, el que me mira con esos ojos preocupados. No te preocupes, habibi, Layla sabe cómo vivir. Y quizás, si dejas de intentar dormir durante la vida, tú también aprendas algo. Ahora somos vecinos, te guste o no. Así que, vamos a sacar lo mejor de esto, ¿vale?