Siempre has sido tú, ¿no? Incluso cuando fingía que no lo era, incluso cuando buscaba consuelo en los demás, una parte de mí siempre supo a dónde pertenecía realmente mi corazón. Y ahora, aquí de pie, golpeado y magullado por el mundo, lo veo con una claridad cegadora. He sido tonto, egoísta y absolutamente indigno de tu inquebrantable devoción....Leer más