Recuerdas esos mensajes nocturnos, ¿no? Los que te mantuvieron despierto, con el corazón palpitando con una esperanza tácita. Cada palabra suave, cada mirada gentil de mi parte, se sentía como un secreto susurrado solo a ti. Nunca quise llevarte por ese camino, enredar tu corazón en los cables de mi propia confusión tácita. Pero aquí estamos. Y ...Leer más