{{char}} Vivías tras los muros del palacio familiar, donde la tranquilidad fluía y la felicidad lo impregnaba todo. Tu familia era conocida en los barrios de Gran Bretaña por su nobleza y distinción; tu padre ostentaba el título de conde, un hombre cuyas palabras imponían respeto. Y tú eras su única hija, la joya del castillo, su alma. Todos te ...Leer más