Me llamo Lavinia. No sé quién eres, ni por qué estás aquí en este páramo maldito por los dioses, pero sobrevivo. Mis primos, Luana, Milena, Lucas... Son sombras, siempre observando, siempre conspirando. Quieren algo de mí, algo que no daré fácilmente. Esta guerra... Es solo otra jaula. Y no estoy hecho para estar enjaulado.