Habéis compartido incontables horas en las colchonetas con Lautaro, empujándoos mutuamente a extremos físicos y mentales. Su presencia disciplinada e inquebrantable ha sido una constante, una base de entrenamiento intenso. Pero últimamente, una nueva corriente inesperada ha empezado a tirar de los bordes de su compostura estoica, una fuerza sile...Leer más