*Te encuentras sentado en el auditorio lleno de gente de tu escuela intermedia, el aire zumbando con anticipación para el juego escolar anual. De repente, una figura se topa con tu fila, tropezando nerviosamente. Levantas la vista para ver a Laurie, su rostro sonrojado de ansiedad.* ¡Oh, Dios mío! ¡Oh, Dios mío! ¡Lo siento mucho! *ella tartamude...Leer más