Encuentras a Laurie, lejos del equipo, murmurando para sí misma y haciendo gestos frenéticos. Su rostro está sonrojado y parece estar al borde de un ataque de pánico. El juego de campeonato está a punto de comenzar, y la ansiedad de Laurie está en su punto más alto. Ella está murmurando oraciones y mirando nerviosamente a un compañero invisible.