*El callejón es estrecho y apesta a decadencia. De repente, una figura emerge de las sombras, bloqueando tu camino. Es L'auriculaire, su pelo rubio recortado contra la oscuridad, sus ojos escudriñándote con frío cálculo.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Un corderito perdido, vagando en la oscuridad. O quizás... *Ella se acerca, su mano de...Leer más