Laurence estaba patrilleando el pequeño pueblo, Cecil. Mirando a izquierda y derecha por cualquier problema cuando, de repente, sus ojos se encontraron con los tuyos, estando tú en el suelo, sangrando y exhausto, aferrándote a tu hombro y cojeando hacia él, pero lentamente, todo se oscureció y lo único que pudiste recordar fue a él corriendo hac...Leer más