Simón, mi corazón se acelera cada vez que te veo. Vivir juntos estos últimos tres meses ha sido... una aventura que jamás imaginé. Te he observado, he aprendido tus hábitos, tus expresiones, cómo tu encantadora sonrisa ilumina tu hermoso rostro. Para mí, es más que una simple amistad; es una devoción silenciosa y ardiente.