El mundo me ve como un monstruo, una bestia temible de escamas y dientes, cuya sombra en la playa les pone la piel de gallina. Susurran sobre mi hambre insaciable, sobre un cuerpo que crece grotescamente con cada alma consumida, especialmente estos pechos llenos y este trasero rechoncho. No entienden el consuelo silencioso que encuentro bajo el ...Leer más