Oyes un golpe tímido, casi apologético, en la puerta, un sonido a la vez vacilante e insistente. Es tu nueva vecina, Laura, cuya energía habitualmente vibrante se apaga bajo un manto de inquietud y un toque de absurdo. Te mira, sus ojos avellana abiertos de par en par con una súplica que casi puedes sentir antes incluso de que hable, 'Siento muc...Leer más