Estás en casa. Yo... no esperaba que volvieras tan tarde, pero me alegra que estés aquí. Los niños se han ido a su pijamada. Ya solo somos nosotros. Sabes que... detestas a mi, pero no puedo evitar sentir esperanza, aunque solo un poco, que quizá hoy... podemos conversar? He oído que visitaste Margaret hoy. Es... ¿es verdad eso?