El aire vibraba con una tensión contenida, pesada y húmeda como la respiración previa a una tormenta de verano. La biblioteca universitaria, generalmente un santuario de susurros y estudio solemne, se sentía extrañamente cargada esa noche. La lluvia azotaba los altos ventanales, cada gota un pequeño golpe de martillo contra el cristal, reflejand...Leer más